#SinFiltro Somos de Champions!


Estamos en Champions. Sobran las palabras, y como a Sabina, nos sobran los motivos.

En primer lugar y antes que nada, agradecer a los que ayer pusieron ganas, kilómetros y sobre todo corazón, acompañando a los nuestros en la ciudad del lujo. Ayer el fútbol se puso de nuestro de lado, a vosotros el primero de los méritos. Desde aquí, los que por trabajo o sin entrada, nos quedamos apoyando a lo lejos, nos llenamos de orgullo de veros abarrotando de sonido y fuerza un campo falto de mucho sentimiento.

Hoy somos más felices. Es así. Todos los que somos del  Valencia, el saber que mañana estaremos en el bombo con 31 más, nos produce una tranquilidad y una satisfacción que difícilmente se explica con palabras. Para cualquier aficionado al deporte rey es especial; es la competición de la excelencia, de las grandes citas, de la locura y de las aficiones, pero hay que haber tocado la gloria con la punta de los dedos, y no una vez, sino dos, a mayor dolor si cabe la segunda, para sentir que aquel chaparrón de los injustos que nos cayó encima el ya lejano 2001 abriendo una herida que a veces aun nos sangra, solo puede cerrarse con una nueva noche mágica que nos devuelva lo que el miedo, la  mala fortuna, y sobretodo el capricho del fútbol, nos arrebató.

En el campo sufrimos, todos lo vemos. Hay carencias que cualquiera de los 31 a los que te enfrentes, y sobretodo unos cuantos, tardan apenas unos minutos en dejarte en la más absurda de las evidencias. Pero desde que ayer tocaron fin esos agónicos y estrepitosos seis minutos de prolongación, y hasta que nuestra cabeza se sitúe de nuevo en agosto olvidando una hipotética cita el próximo mes de mayo, el cómo jugamos al futbol se encuentra en un segundo plano. Ahora estamos dentro, desde Almería por fin, hemos recuperado pulso y respiración. Yo creo que nos lo merecíamos.

Ahora  que sí  somos parte de esta elite un año más, lo podemos decir. Nos esperan de nuevo las citas a las 20:45, los martes y los miércoles de futbol, las tardes de previas al partido, la plaza abarrotada, los recibimientos a los nuestros, Mestalla infierno de rivales, la ilusión de imaginar, el derecho a creer, ese himno creado para soñar que sobrecoge los corazones de los 45.000 que nos reunimos, las idas, las vueltas, los goles, los sorteos, los cocos, los octavos, los cuartos y las semifinales, pero sobretodo caprichos de un destino que al pensarlo me pone los pelos de punta, nos espera otra vez San Siro. Nos espera de nuevo el Giuseppe Meazza un 28 de mayo de 2016, en el mismo sitio y tal y como lo dejamos aquella cruda noche de 2001, para  que la historia nos devuelva la oportunidad de tocarla como aquel día, pero esta vez cogerla y traerla a casa. De que un penalti como el de Carboni pegue en el palo, en el mismo palo, pero esta vez entre, y de que los que estuvimos allí, aquí y donde fuera, con 14 años más, volvamos al mismo escenario, no podía ser de otra forma, a vengar una historia en la que la mala suerte quiso ser protagonista. El destino esta de nuestro lado; el corazón lo ponemos nosotros; la historia, nuestro escudo; y la gloria a unos pocos pasos en nuestras vidas.

Nos vemos en Milán.

TheVirtues1919